El Faro de Favàritx es el más famoso de los diversos faros que hay distribuidos por toda la geografía menorquina. Fue construido en 1922 utilizando la propia roca de la zona.
La composición de la roca y los fósiles que aún se encuentran indican que Favàritx es la parte más antigua de Menorca.
Los más románticos lo definen como un paisaje lunar, mientras que los más científicos hablan del lugar como una punta rocosa de pizarra negra. Una cosa está clara, nadie se queda indiferente.
El paisaje de Favàritx no se parece en nada al que se puede observar en el resto de la isla. Apenas hay vegetación, el suelo está formado por pizarra negra laminada y los acantilados son abruptos, algo que sorprende a los visitantes especialmente la primera vez.
La visita a Favàritx puede combinarse con la Albufera des Grau o con el bonito pueblo de Fornells, ambos a unos 10 minutos en coche.
Para llegar deberéis tomar el desvío que se encuentra en la mitad de la carretera de Mahón a Fornells.
En la punta noreste de Menorca.



