De Menorca no hay que volver sin al menos uno de sus productos típicos, las ensaimadas, los quesos, la sobrasada, el Gin Xoriguer, los ricos licores, y las famosas avarcas, sandalias muy solicitadas para la estancia en la isla.
Generalmente hay que encargar las ensaimadas con un día, no obstante, tanto en el puerto como en el aeropuerto se pueden comprar como último recurso pagando un poquito más.
Hay muchas fabricas de piel, de calzado y de complementos abiertas al público que se pueden visitar, pero en general no se va a encontrar ningún chollo. Si estás dispuesto a gastar, quizá lo más interesante sea pasarse por Mascaró en Ferrerias.
Otro producto típico es la bisutería, aunque últimamente ha perdido bastante valor. No obstante, te lo pasarás bien recorriendo sus numerosos mercadillos (a los que ya les queda poco de Hippie).