Menorca no son sólo playas y calas y restos de la Cultura Talayótica, sino que también tiene una parte cultural muy importante:
Ciudadela es el segundo núcleo urbano más importante de la isla con más 27.000 habitantes. Las noches paseando por su puerto serán el mejor recuerdo de las vacaciones.
Mahón es la capital de Menorca y su núcleo más importante, como buena capital que es, merece al menos una visita.
Binibeca es un pueblo de pescadores situado al sur de Mahón, sus casitas blancas y sus calles estrechas te encantarán.
Fornells es un pequeño pueblo de pescadores al norte de Menorca, un pueblo que si nuestra estancia lo permite, debemos visitar.
Espectacular de día, mágica por la tarde y sorprendente por la noche, así es la Cova d'en Xoroi, probablemente el mirador, bar y discoteca más visitado de Menorca.
El Monte Toro es la cima de Menorca con 358 metros de altura. Desde arriba veréis todo el contorno de la isla e incluso, si el tiempo acompaña, podréis llegar a ver Mallorca.
Construida entre 1848 y 1875 para defender Menorca de la amenaza británica, la Fortaleza de La Mola es uno de los mejores ejemplos de la arquitectura militar del siglo XIX.
La Torre de Fornells fue una de las múltiples torres defensivas que se construyeron en Menorca bajo la ocupación inglesa. Servía para vigilar el puerto de Fornells y el Castillo de Sant Antoni.
El Fuerte de Marlborough es uno de los lugares más relevantes en la lucha entre España, Gran Bretaña y Francia por la posesión de Menorca.
Utilizadas durante más de 200 años y clausuradas en 1994, las Canteras de S'Hostal ofrecen un paisaje artificial único.
Con más de 5.000 hectáreas donde conviven cientos de especies animales y vegetales, la S'Albufera des Grau es el parque natural más importante de Menorca.
Gracias al sorprentente paisaje lunar en el que se encuentra, el Faro de Favàritx es el más famoso de los diversos faros que hay distribuidos por toda la geografía menorquina.Si te has quedado con ganas de hacer más visitas, te proponemos algunas muy interesantes: